MORAL DE CERCEDA (Madrid)

He tardado mucho tiempo en decidir si se trata de una morera o un moral. Aun no lo tengo del todo claro, pero, con la información que dispongo en este momento, apuesto por el segundo.

Las moreras (morus alba L.) y los morales (morus nigra L.) son árboles exóticos que se introdujeron, principalmente, porque sus hojas proporcionan alimento al gusano de seda y después, al decaer la industria de la seda, se extendieron como árboles ornamentales por su frondosidad. También han tenido un cierto interés como árboles frutales.

Florecen de abril a mayo. Las  infrutescencias (fructificaciones formadas por agrupación de varios frutillos con apariencia de unidad) son carnosas, ovoides y miden de 2 a 3 cm de diámetro, adquieren un color rojo oscuro, casi violeta negruzco, son jugosas y tienen sabor bastante agradable. Maduran de agosto a septiembre. Un kg puede contener alrededor de 650.000 semillas.

Es un árbol originario del este de Asia que pronto llegó a los países europeos, hacia el siglo X, y alcanzó las regiones mediterráneas y el norte de Europa.

Fue un árbol muy cultivado en la antigüedad por los asirios y los egipcios. Los griegos utilizaban sus moras para teñir de púrpura el vino. Los romanos rociaban con jugo de moras las trompas de sus elefantes de combate, pensando que de esta manera, por el color de sangre, se sentirían más feroces. Plinio lo consideraba un “árbol sabio” ya que sus yemas se abren tarde y así no son perjudiciales las heladas.

Ha sido muy cultivado desde tiempos antiguos en la Península Ibérica. En los tratados hispano-árabes ya se cita a este árbol.

En la Edad Media los monjes extraían de ellas una excelente bebida. Se dice que si se frota intensamente un palo de moral con otro de laurel o hiedra puede producir fuego. La seda que se obtiene a través de este árbol es de peor calidad que la de la morera.

El moral prefiere terrenos frescos, profundos  y ligeros, no aguanta los lugares muy secos, calurosos y ventosos y rehúye los excesivamente fríos. Prefiere exposición soleada. Es tolerante con la contaminación urbana. Su crecimiento es relativamente rápido y puede vivir hasta un siglo y medio.

 

El nombre específico nigra alude a la tonalidad oscura de sus moras. En la Mitología griega existe una leyenda que dice que en su origen la mora era blanca, pero que se convirtió en roja por la sangre derramada por los trágicos amores de Pyramus y Thisbe.

La denominación común se forma con la infrutescencia mora seguida del sufijo –al que indica abundancia.

Actualmente en Madrid son muy difíciles de observar. Muchos de los árboles tenidos por morales, en realidad son moreras, ya que son especies muy semejantes y puede producir confusión.

El moral de Cerceda, pese a las recientes obras realizadas en su entorno y, entre las que no es la más afortunada la colocación del muro de piedra, no tiene un futuro muy optimista.   

FUENTE: Árboles madrileños. Antonio López Lillo y Antonio López Santalla. Obra Social Cajamadrid.

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